miércoles, 22 de noviembre de 2017

los terraplanistas



Yo Josue Rosario Lopez a mis 28 años de edad escribo esto. Me he dedicado a estudiar el comportamiento de el ser vivo mas complejo de todos; el ser humano. He notado que los seres humanos viven a base de creencias. Vi grupos de debate en facebook de tierra plana vs tierra esferica. Leí todos sus comentarios analizando cada uno de sus argumentos de una manera totalmente neutral, y aunque usted no lo crea el movimiento de la tierra plana esta creciendo de una manera preocupante en la internet. Solo basta hacer una pequeña búsqueda en internet escribiendo; Tierra Plana y usted verá que hay millones de personas, incluyendo ingenieros y científicos, diciendo que la tierra es plana. 

Dos científicos famosos que dicen que la tierra es plana son Brian Mullin y Lenny Lenard que tienen videos explicando que la gravedad no existe y que por eso un globo con helio sube. No es para menos, ya que los terraplanistas tienen muy buenos argumentos, solo basta leerlos o escucharlos. Vi que ambas partes tenían argumentos muy buenos, también los vi ponerse agresivos e insultarse fuertemente por pensar diferente, y me di cuenta que el humano vive a base de creencias. El problema de la gente es cuando creen que saben, pero realmente no saben, sino que creen que saben. Creer significa; asumir un pensamiento como verdadero, mientras que saber significa; conocer algo por experiencia propia a travez de la percepción de cualquiera de los cinco sentidos. Nadie que esté leyendo esto ha visto la tierra redonda, y nadie que esté leyendo esto ha visto la tierra plana, por lo tanto el que dice que la tierra es redonda, cree que la tierra es redonda, y eso lo hace creyente en la tierra redonda y el que dice que la tierra es plana, cree que la tierra es plana y eso lo hace creyente en la tierra plana. Para saber como se oye algo debes oírlo, para saber como se ve algo debes verlo. Si tu eres virgen, no sabes como se siente tener sexo, la única manera de saber como se siente tener sexo, es casándote y teniendo sexo. 

Tu no puedes hacer un calculo matemático y decir que sabes como se siente tener sexo porque tienes una matemática que dice como se siente. Saber es sabor, saber y sabor comparten el mismo origen etimológico. Usaré letras mayusculas para hacerle entender algo; ¿Usted SABE a que SABE la carne de cocodrilo? Si usted no ha comido cocodrilo usted no SABE a que SABE la carne de cocodrilo. Como acaba de leer, acabo de usar dos veces la palabra SABE, por eso la puse en mayusculas, para que sepa que saber es sabor. Para saber algo debes saborearlo con tus sentidos. Para saber como huele mi perfume, no basta con que yo te diga a que huele, y te de un cálculo matemático, para saber como huele, debes oler. Quizás usted diga; el saber no debe reducirse a lo que uno experimenta de manera personal. Yo lo siento mucho por usted, pero yo no me inventé la palabra saber, y aunque a used no le guste, esa es su definición. Usted puede estudiar la teoría, pero para saber, debe saborear la práctica. Estudio es una cosa, saber es otra. Así mismo para saber como se ven las formas geometricas de las cosas se deben ver, y nadie que esté leyendo esto ha visto la tierra redonda ni plana. Los que decían que la tierra es plana eran tan ignorantes que creían que la tierra es plana sin ni siquiera verla. Los que decían que la tierra es redonda eran tan ignorantes que decían que la tierra es redonda sin ni siquiera verla, y me di cuenta que los humanos viven a base de creencias. Todos somos ignorantes, porque nadie lo sabe todo. Yo soy ignorante en el área de pilotear aviones. Los terraplanistas son tan ignorantes que creen que la tierra es plana solo porque lo vieron en videos de youtube, sin embargo los terraglobistas son tan ignorantes que creen que la tierra es redonda solo porque lo vieron en la televisión. Me di cuenta que el humano siempre le busca una explicación a lo inexplicable y cuando encuentra esa explicación se la cree a tal punto que es capaz de vivir, morir y matar por su creencia. Vi que los creyentes son tan ignorantes que creen por fe que Dios creó el mundo. Vi que los ateos son tan ignorantes que creen por fe que nadie creó el mundo. La ciencia para ser ciencia debe ser medible, pesable, experimentable. Todo lo concreto es ciencia, lo abstracto no es ciencia. El amor no es ciencia, porque no es medible ni pesable, ni el odio, el rencor, la paz, la felicidad ect. El pasado es una pizarra en blanco, el pasado no es ciencia, el pasado es abstracto, y Napoleon dijo sabiamente, la historia es un mito que los hombres acordaron creer. Tu no me puedes dar evidencias de que Jesucristo vivió, al igual que tampoco me puedes dar evidencias de que Napoleon vivió. Quizás ninguno existió, ellos solo habitan en tu creencia. En la religion se vale la fe, en la ciencia no se vale la fe. Puedes decir que de Jesus solo se ha escrito en la biblia y que no hay otro libro en el cual se hable de Jesus, pero que sin embargo utilizando la historia puedes rastrear la existencia de Napoleon. Vuelvo a dos oraciones atrás, la historia es un mito que los hombres acordaron creer, quizá Napoleon y Jesus sean un simple mito. Muchos afirman que hay varios escritos que avalan la existencia de Jesus aparte de la biblia, otros dan esos escritos por fraudes, pero nadie pone en duda la existencia de Napoleon, Cristobal Colon, o Nicolas Copernico, nunca he entendido porque le dan tanta importancia a Jesucristo y pelean tanto diciendo que existió o que no existió, es como si Jesucristo fuera el ser mas importante de la “historia” de la humanidad. Al final tu no viste ni a Cristobal Colon ni a Jesus. 

Los cristianos creen por fe que la tierra solo tiene seis mil años de antigüedad. Los ateos creen por fe que la tierra tiene mas de sesenta y cinco millones de años de antigüedad. El cristiano no me puede demostrar que la tierra plana fue creada hace seis mil años, y el ateo no me puede demostrar que la tierra redonda fue creada hace mas de sesenta y cinco millones de años. Nadie puede investigar el pasado, ahora quiero que reflexiones en esta ciencia ficción que te voy a decir; quizá fuimos creados hace trescientos años atrás, y nuestros abuelos eran dioses que le dijeron a sus descendencias ciertas creencias, a ver que creencia terminaba predominando, y hoy que creemos que es el año 2018, ósea el año trescientos después de nuestros abuelos, han quedado como mayoría; la creencia de el ateísmo versus la creencia de el cristianismo. Luego de tu haber leído esto dirás, pero es que hay datos de hace miles de años, están las pirámides, los jeroglíficos, tu no sabes si nuestros tatara abuelos los dioses de la sabiduría crearon todo eso hace solo trescientos años, usted no ha datado por usted mismo la edad de las pirámides, y es creyente de lo que afirman algunos sabelotodo de internet. Lea bien lo que dije de nuestros abuelos es simplemente una reflexion, no afirmo que nos crearon hace trescientos años, no me malinterprete. La gente no tiene idea de que es la ciencia. La ciencia no es hacer un animación tridimensional en una computadora, la ciencia se aplica en la vida real. La gente dice que cree en la ciencia y que por eso no creen en Dios, ósea que ponen a la ciencia al nivel de un Dios. La mayoría de los ateos no saben que es la ciencia y dicen; la tierra es redonda dicho por la ciencia, pero me pregunto “¿dicho por la ciencia?” ¿Dicho? La palabra dicho viene de la palabra decir, y solo aquel que tenga boca puede decir. La ciencia no es un Dios ni tiene boca, la ciencia no habla. La ciencia no es lo que ustedes creen en su creencia mental. La ciencia es solo un método de investigación y una rama del saber humano que se obtiene mediante la investigación experimental propia. La ciencia no acepta afirmaciones gratuitas por fe. La ciencia no acepta, la ciencia demuestra, y el método científico requiere y demanda que toda afirmación científica debe ser repetible por cualquier persona en cualquier lugar. La ciencia no es exclusiva de científicos. La ciencia no tiene dueño, la ciencia es de todos. Lamentablemente para el ateo el método científico demanda que todo experimento científico debe ser repetible por cualquier persona en cualquier lugar, el método científico no dice que la ciencia debe ser repetida solo por científicos, no, el método científico dice que absolutamente todo experimento científico debe ser repetido por cualquier persona en cualquier lugar para así evitar que el que reporta un artículo científico no este haciendo un fraude. El método científico dice que cuando un experimento no es repetible es porque es una pseudociencia. La pseudociencia es aquella afirmación o creencia que se hace pasar por científica pero no pasa por el método científico al no poder ser repetida. Las pseudociencias no se pueden comprobar ni falsear.El método científico dice que toda proposición científica debe poder ser falseada, si no puede ser repetida, o falseada, no es ciencia. Las pseudociencias son aquellas que dependen de muchas afirmaciones, o matemáticas en lugar de experimentos reales. 







En el mundo de el debate filosófico existe lo que se llaman las falacias lógicas, una de ellas es el ad hominem que es cuando una persona da un argumento pero su contrario en vez de atacar el argumento ataca a la persona diciéndole por ejemplo; tu eres un bruto reggaetonero. La ciencia no hace acepcion de personas, un reggaetonero puede hacer un experimento científico, un indígena puede hacer un experimento científico. El metodo cientifico dice que para que algo pueda ser llamado ciencia debe poder ser repetido por cualquier persona en cualquier lugar, osea que la ciencia no es de los científicos, la ciencia es de todos y para todos. Muchas personas en internet han inventado muchas nuevas falacias lógicas porque así es el mundo de la ciencia y la filosofía. Han inventado el ad youtubuim y el ad television. Yo he inventado una de las mejores falacias lógicas para que el humano deje las creencias y viva por la ciencia. Mi falacia lógica es el Ad Anuel, que dice; tu habla como si tu taba ahi. Muchos aseguran que hay gente viviendo en un satélite llamado la ISS. Los que creen que ese satélite existe yo les digo; tu habla como si tu taba ahi, si tu no estabas en el satélite no puedes afirmar que exista. Así mismo el pasado es una pizarra en blanco, y yo puedo inventar un personaje ficticio y enseñarlo en alguna escuela primaria, y si los niños crecen creyendo en un personaje inventado por mi llamado Bartolomeo Sicardo, y les digo que Bartolomeo fue un español que se hizo rey de la India en el año siete mil antes de Cristo y cuando sean grandes creerán que Bartolomeo Sicardo existió, porque el pasado no es ciencia pues no se puede investigar, ni el futuro tampoco. Cuando un cristiano dice que el mundo fue creado hace seis mil años yo le digo; tu habla como si tu taba ahi. Cuando un ateo dice el mundo fue creado hace mas de sesenta y cinco millones de años yo le digo; tu habla como si tu taba ahi. Yo a mis 28 años de edad vi como ateos y cristianos guerreaban por las redes sociales del internet por sus ridiculas creencias que creían por fe. Vi como las creencias son tan dañinas, por eso en este escrito quiero que dejen las creencias y las cambien por el saber. 



Debemos saber que porque usted sea ateo y el otro sea cristiano no se deben odiar, porque aquel sea mason y el otro sea musulman no se deben odiar, porque aquel sea terraglobista y aquel otro sea terraplanista no se deben odiar. Vi que los cristianos creen en el cuento de Dios. Vi que los ateos creen en los cuentos de los hombres. Ni el cristiano estaba cuando Dios creaba el mundo, ni el ateo estaba cuando paso el supuesto big bang. Escribiendo como el Predicador, yo con mi gloriosa sabiduría vi estas cosas que se hacían debajo de un cielo que se ve aparentemente semiesférico. Unos creen que el cielo es esférico, otros saben que se ve aparentemente semiesférico. Mirando de una manera neutral vi que unos creen el cuento de un Dios, y que los otros creen en el cuento del hombre. Yo que soy hombre, se que el hombre miente y es malo. Por eso creo que es de sabios creer en el cuento de Dios, pues el hombre miente y es malo. Dime tu; si yo te doy dos libros y te digo; un libro es el de Dios y el otro libro es el de los hombres, y uno solo te llevara a la vida eterna, ¿en cual prefieres creer? 


Obviamente es de sabios creer en el libro de Dios. Es de sabios creer en un ser superior el cual nos ha creado y humillarse ante el, pues de el son la sabiduría y los secretos de la escritura. Usted esta siendo confundido por mi escritura. La escritura no es una creación humana que hemos desarrollado. La escritura es un regalo de Dios para que nosotros la utilicemos para comunicarnos. Entre billones de especies el ser humano es el único que tiene alfabeto, escritura, matemáticas, ciencia y todo el dominio sobre todas las demás especies. Usando el sentido común, me pregunto; ¿la evolución va ser tan generosa que va a seleccionar a una sola especie entre billones de especies y le va a regalar la ciencia, las matemáticas, y los secretos de la escritura? No hay ni una sola especie aparte del ser humano que este desarrollando lectura o lenguaje, y aunque se escuche un loro diciendo palabras o un mono haciendo movimientos con las manos ¿quien te asegura que el mono sabe lo que dice? ¿Quien te asegura que el loro sabe lo que dice? Tenga cuidado con los videos que ve en internet, muchos son animales amaestrados para hacernos creer en inteligencia animal, cuidado que el animal no sea usted volviendo al tema de las creencias, y crea que los animales son seres racionales. Los animales pelean por una sola cosa, y es por falta de comunicación. Lo mas importante en una relación amorosa es la comunicación, pues con comunicación, se tiene amor, sexo, trabajo, comida. 

Nosotros los humanos que tenemos la capacidad de comunicarnos no debemos pelear, la violencia no es buena, la violencia solo genera mas violencia. ¿Como es posible que en pleno 2018 hayan guerras, peleas, y violencia? ¿Donde ha quedado el avance de las ciencias sociales? Hay que educar a los mas pequeños para que se comuniquen y así eviten los problemas. Los conflictos pasan por falta de comunicación. La Biblia es un libro escrito por humanos. El humano miente y es malo. Se dice que la Biblia es la Palabra de Dios, pero es escrita por hombres, y si el hombre miente y es malo, confiar en la biblia, seria igual a ser ateo, pues yo estaría creyendo también en el hombre como el ateo, pues el ateo cree en cuentos de hombre y el cristiano también estaría creyendo en un cuento de hombres llamado biblia que se hace pasar por Palabra de Dios. La biblia dice que Dios creó el mundo solo con su palabra; la biblia dice que Dios dijo; sea la luz y fue la luz, y que así mismo creó todo hablando. La biblia dice que Dios creó el universo diciendo un solo verso. El universo curiosamente se llama universo, la palabra universo se divide en dos palabras uni de uno, y verso de verso, osea un verso, uni verso. Osea que al parecer Dios dijo; sea el universo y como creo el universo diciendo un verso, decidio llamarlo Uni Verso. 

La biblia de ser la autentica Palabra creadora de Dios entonces sería en esencia la misma Palabra creadora del mundo. Si Dios creó el mundo con esa misma Palabra entonces la biblia tendría poder, pues la palabra biblia no aparece en la biblia, la biblia dice que la biblia realmente se llama la Palabra de Dios. La biblia es un libro. Un libro independiente a cualquier religion. El coran es un libro, un libro que no es independiente, el coran es el libro de su única religion que es el Islam. La biblia es un libro que fue acabado hace dos mil años. De ese único libro han salido decenas de religiones. La biblia para muchos es un ente vivo. Para otros nada, para otros un buen libro con buenas historias, para otros un libro de mitología, para otros un buen libro que nos dice como debemos comportarnos. La Biblia para otros es Dios mismo. Solo basta leerla. Solo aquellas personas capaces de crear libros, cuentos, libretos, guiones, comics, historias, relatos, anuncios o cualquier tipo de material inventado sabrán que la Biblia es un libro perfecto escrito por hombres pero sus historias no pueden ser inventadas por hombres pues se nota que la Biblia tiene un origen divino. Yo que soy escritor se que la biblia es Dios mismo. No idolatro el libro, es la Palabra ahi escrita la que tiene poder, no importa el libro, puedes tener la aplicacion en el celular y es igual de poderosa, o escribirla en una pared y es igual de poderosa. La biblia si tiene poder, pues yo he visto maleantes de la calle cambiar por creer en ese libro. La Biblia fue escrita por hombres de diferentes épocas, y Moises escribió de Jesus, y que Malaquias hablo de Juan el bautista, y Moises hablo de David, y en la biblia hay muchas profecías que se han cumplido desde hace miles de años, por ejemplo cuando Isaias habló de Cristo. Hoy en dia también sabemos que en los tiempos de nuestros abuelos, los judios decían que Israel volvería a ser una gran nación, y nuestros abuelos se burlaban de los judios y les decían Israel nunca volverá a ser una nación, sin embargo hace unos 70 años Israel volvio a ser nación después de ganar la guerra de los 6 dias. La biblia profetizó este hecho hace mas de dos mil años, y se cumplio en las caras de nuestros abuelos. He visto a los hombres dar explicaciones a lo inexplicable y creer sus propias explicaciones. Vi tambien que la biblia no es una explicación de hombres sino una de Dios, por ende, es de sabios creer en Dios, es de necios creer en hombres. Si usted va a la tribu de indígenas mas remota del mundo y dice que la tierra es redonda se van a reír de ustedes en su carota. 

La tierra redonda es una religion pagana que es mencionada en la biblia cuando se habla de las imágenes del sol, de astarot, y de los signos zodiacales. La biblia dice en uno de los diez mandamientos que no te hagas imagenes de lo que esta arriba en el cielo. En el cielo esta el sol, la luna y las estrellas. El sistema solar es una imagen pagana de lo que esta arriba en el cielo, y nos hacen creer en el culto solar. Hoy 2018 no hay ni una sola foto de el sistema solar, todo lo que hay son dibujos de el sistema solar. Creer en el sistema solar es adorar imágenes porque tu en tu creencia crees que el sol es el centro de el universo, contradiciendo toda la realidad que vemos en la vida real. 

Antes decían que el sol es el centro del universo, ahora dicen que el sol es solo el centro de nuestra supuesta galaxia. El culto solar le quita importancia a la tierra. Muchos dicen; los terraplanistas se creen los iluminados y los mas especiales. Yo no me creo el mas especial, yo no refuto con argumentos, yo refuto con hechos, y el hecho es que entre billones de especies, nosotros somos especiales pues somos la maxima creación de la creación, una simple evidencia es todo lo que yo acabo de escribir, y que tu acabas de leer. La primera creencia del ser humano de hoy, es la tierra redonda. El ser humano vive a base de creencias, y creencia es sinónimo de religion. La primera religion en la cual creen los humanos de hoy, es la religion de la tierra redonda, los iluminatis tienen una agenda de adoctrinamiento en donde a los niños, desde bebes le dan programación para programarlos mentalmente a creer en el culto solar a travez de dibujos animados. Por eso la gente se torna muy agresiva al escuchar científicos y millones de personas decir que la tierra es plana, pues el centro de sus vidas es el sol y el culto solar. En filosofía también hay un gran debate que dice; la realidad no siempre es la verdad, la realidad es que día a día tu vez el sol moverse sobre tu cabeza, pero tu en tu creencia mental crees por fe que es la tierra la que se mueve alrededor del sol. Nadie que lea esto me puede dar evidencias de que la tierra se mueve. La tierra redonda es algo que se debe creer por fe, pues no hay evidencias evidentes de una tierra redonda.

Josue Rosario Lopez, Puerto Rico.
Telescopio
Gracias a la internet hoy en dia todos tenemos voz y voto
Zetetico y esceptico

Josue Rosario Lopez, Puerto Rico.


lunes, 3 de julio de 2017

Dariana Rodríguez doctora en Biotecnología



Dariana Rodríguez, de 33 años, es doctora en Biotecnología por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. De acuerdo con la publicación del Massachusetts Institute of Technology (MIT), proviene de una familia de ingenieros que le inculcaron la importancia de ofrecer soluciones a problemas reales. El proyecto que la hizo merecedora de ser uno de los 10 innovadores mexicanos fue la recuperación de toneladas de desechos de aguacate (México es el mayor productor de esta fruta) y convertirlas en aditivos que protegen la comida frente a bacterias.



miércoles, 22 de febrero de 2017

¿los catolicos creemos en la evolucion?



¿Porque los católicos creemos en la evolución? porque Dios no creo directamente al hombre, dice que tomo una substancia, lo modelo, le puso ciertas características, la biblia lo explica de forma poetica, Dios es el primer evolucionista, al crear al hombre y a el universo poco a poco.


Por eso hay gente que no entiende, pero la teoría de la evolución es totalmente compatible con el Génesis. Por otra parte, la Iglesia Católica no está en contra de Darwin. Hay quienes quieren ver conflicto donde no lo hay.


Lo que es cierto es que muchos viven un mundo mas animal, y otros uno mas espiritual. En los humanos están ambos, Claro en los animales no todo es malo en ellos no existe la depravación. En los humanos si




San Agustín nos explica la biblia, utilizando la teoría de las razones seminales. Dios no crea la totalidad de las cosas posibles de una manera ya actualizada, sino que introduce en lo creado las simientes o gérmenes de todas las cosas posibles, que más adelante en el transcurso del tiempo se irán desarrollando de forma gradual, en diversos modos y con la ayuda de distintas circunstancias.En conclusión: Dios, junto con la materia, creó de manera virtual todas sus posibles actualizaciones, infundiendo en ella las razones seminales de todas las cosas. La evolución del mundo en el transcurso del tiempo no es más que la actualización y la plasmación de dichas razones seminales.

Razones seminales : Gérmenes de las cosas, contenidos en la materia amorfa creada por Dios, y que habrían de manifestarse con el paso del tiempo al desarrollar todas sus virtualidades.

El defendía la idea de que a pesar de la existencia de Dios, no todos los organismos salían de Él ya creados como se conocen , sino que algunos sufrían variaciones evolutivas en tiempos históricos a partir de creaciones de Dios


viernes, 10 de febrero de 2017

Deborah Berebichez

Deborah Berebichez


La primera mujer mexicana graduada de un doctorado en Física de la Universidad de Stanford. Dos posdoctorados, uno en la Universidad de Nueva York y otro en Columbia.




En su tesis bajo la dirección de George C. Papanicolaou y el físico (1998) Robert B. Laughlin, Berebichez desarrolló un nuevo método para focalizar la onda electromagnética con extrema exactitud en tiempo y espacio.
La aplicación de este método es útil para una transmisión segura de datos de un punto a otro de manera práctica.







Debbie colabora con el premio Nobel de Física, Robert Laughlin y también trabaja en Nueva York en una consultoría diseñando estrategias, porque hoy, reconoce, los físicos son muy requeridos en el área de finanzas, ya que con base en la probabilidad y estadística, se pueden hacer mejores inversiones. 





Y ante los científicos poco expresivos que desmotivan a conocer la ciencia, ella cree que debería surgir una nueva carrera llamada “mediadores de la ciencia”, quienes además de ser científicos aprendan a comunicar estos conocimientos.




Su historia


Influenciada un poco por la presión social y familiar, ingresó a la carrera de filosofía en la Universidad Iberoamericana en Mexico, en un intento de apartarse un poco de la inquietud sobre las ciencias. Sin embargo, se dio cuenta que mientras más luchaba contra su pasión por la física, más crecía su hambre por entender las leyes del universo.






En un arranque, comenzó a buscar universidades en Estados Unidos (en donde puedes cursar fácilmente dos carreras simultáneamente) sabiendo que ningún movimiento sería posible mientras no contara con una beca que le permitiera solventar los costos elevadísimos de la colegiatura.






Al final, fue aceptada y emprendió –dice—la aventura más grande de su vida. En Estados Unidos continuó sus estudios en la rama de la filosofía, pero esta vez alternándolos con un curso de Astronomía en donde aprendió algunos principios básicos de física y en donde conoció al que fuera su mentor poco tiempo después: el asistente del profesor, Ruppesh.






Una plática bajo un árbol en Harvard Square con Ruppesh marcó el resto de la vida de Deborah. Ella le confesó que no quería morir sin haber intentado cumplir su sueño de incursionar en la ciencia. Los obstáculos eran duros, pero gracias al apoyo de su amigo se bebió todos los libros de matemáticas y física posibles durante dos meses para pasar el primer examen.





Pasar el examen le abrió puertas inmensas a Deborah en el mundo de la física, entre ellos el contacto con el que fuera Premio Nobel de Física en 1997, Steven Chu, quien de inmediato la invitó a formar parte de su grupo para cursar el Doctorado de Física Teórica en la Universidad de Stanford, California.






Hoy, después de 2 post-doctorados e investigaciones, Deborah Berebichez es una mujer que sea involucrado de lleno en la inclusión de las mujeres en sectores dominados por la figura masculina. Ha desarrollado aplicaciones basadas en las ciencias y trabajado con grupos de niñas para que desde los 16 años desarrollen amor por carreras más complejas y con mayor futuro.











sábado, 4 de febrero de 2017

la mente es un subproducto de la materia




¿HA DEMOSTRADO LA NEUROCIENCIA QUE LA
MENTE NO ES MÁS QUE UN SUBPRODUCTO DE LA
MATERIA?



Por Aquilino Polaino Lorente



La relación mente-cerebro constituye un tema clásico, configurado como problema  antiguo en el ámbito de la ciencia teórica y especulativa (filosofía) y, más recientemente también, en el de las ciencias empíricas.
Las diversas posiciones más relevantes sobre el problema pueden sintetizarse en las tres siguientes: el monismo, el dualismo y el dualismo monista.

Para las teorías monistas materialistas, la mente no se diferencia del cerebro,sino que todo constituye una única realidad: la material, que puede ser explicada por las leyes físicas de la naturaleza.
La mente —según estos autores— no es una realidad autónoma e independiente del cerebro (materia), por lo que las funciones mentales (el pensamiento, los sentimientos, la conciencia, el lenguaje, etc.) son expresión de las diferentes actividades de las neuronas y, en consecuencia, podrían reducirse a meros estados físicos del sistema nervioso central.



Algunos de los que postulan estas teorías  no conceden ninguna autonomía a
la psicología respecto de las neurociencias.
De aquí la reducción de lo espiritual (el arte, la poesía, los sentimientos, la culpa, la moral, etc.) a lo material (la actividad físico-química del cerebro).
En esta perspectiva materialista, la mente y los procesos psicológicos no son una realidad extra-material y no tienen una existencia real, sino que son mera consecuencia de los mecanismos físicoquímicos que acontecen en las neuronas.


En los dos últimos siglos ha habido varias ediciones de esta actitud materialista
y reduccionista. Este es el caso de reducir los estados mentales a estados funcionales del organismo (funcionalismo biológico; James, Putnam, Fodor) y, en las recientes décadas, incluso a soportes no biológicos como los ordenadores (funcionalismo computacional; Penrose, Schlosshauer, Hameroff).

Otros (Kauffman, Clayton) apelan al evolucionismo para «explicar» las funciones mentales como sistemas emergentes de complejidad creciente, y con
capacidad de auto-organización (emergentismo monista), que surgen de otros
sistemas más simples (la interacción entre los diversos procesos neuronales), a lo
largo de la evolución de la especie.

Esta teoría tampoco se fundamenta en hechos científicos probados, por lo que la aparición de la mente no es reducible a las neuronas como elementos de un sistema estructural más sencillo. Eccles se pronunció de forma clara sobre el emergentismo al sostener que éste «no explica nada. No es más que un nombre sin contenido real, una etiqueta […]

Un materialismo reduccionista pseudocientífico e inaceptable: la ciencia no
proporciona ninguna base para esta doctrina»


Menos reduccionistas, aunque también monistas, pueden considerarse algunos
neurocientíficos (Searle, Damasio, Gazzaniga) que, con ciertos matices, niegan el mentalismo (dualismo) y sostienen que las funciones humanas superiores pueden explicarse apelando a los procesos electroquímicos del cerebro (naturalismo biológico).

Para las teorías dualistas, mente y cerebro son dos realidades diferentes. La mente es una sustancia inmaterial y no espacial; el cerebro, por el contrario, es una sustancia material, física.

La persona está formada por estas dos sustancias (materia y espíritu, alma y cuerpo; Descartes) radicalmente distintas e independientes (dualismo metafísico).

Esta teoría, cuyo origen está en la filosofía cartesiana, no sólo no está probada sino que plantea severos y graves inconvenientes respecto de cómo se comunican entre sí esas dos sustancias y el modo en que se componen e integran en la unidad, unicidad e identidad de la persona.


Más asequible y mayor fundamento tiene la teoría de Eccles, quien sostiene que la mente auto-consciente está relacionada con los procesos neuronales, pero no se identifica con ellos, aunque puede actuar sobre ellos y es capaz de integrar la información que de ellos proviene, ejerciendo cierto control sobre ellos (dualismo neurofisiológico; dualismo materialista).

Esta teoría es coherente con la experiencia de la intimidad, la unidad, la continuidad del yo y la unicidad de la persona. Es esta experiencia de la unicidad de la persona la que lleva a Eccles a afirmar lo que sigue: «Como las soluciones materialistas no son capaces de explicar esa experiencia de unicidad… me veo obligado a creer que existe lo que podríamos llamar un origen sobrenatural de mi única mente auto-consciente, de mi único yo o de mi alma única». En definitiva, que la mente se distingue del cerebro (dualismo), pero están tan íntima y sustancialmente unidos que llegan a constituir una unidad (monismo).

En esto coincide con la teoría acerca del hombre de los filósofos clásicos (realismo filosófico). En ciertos matices, Damasio se aproxima también a esta teoría al postular que «reintegrar la mente en el cuerpo no significa, sin embargo, negar la actividad espi-ritual elevada, sino ver alma y espíritu como estados complementarios y únicos de un organismo»


La identificación forzada de la mente y el cerebro constituye, además de un
inadmisible reduccionismo ontológico y epistemológico, una sustitución de la
ciencia por la filosofía y tal vez por la ideología, habida cuenta de que tal
posición no se sostiene en ninguna evidencia científica que haya sido demostrada
ni en los rigurosos y excelentes avances actuales de las neurociencias.

La invasión de las ciencias sociales (psicología, psiquiatría, religión, economía,
ética, etc.) por las neurociencias —como si estas últimas pudieran explicar todo
con la total exclusión de cualquier otra disciplina— pone de manifiesto que dichas interpretaciones materialistas radicales son rehenes de la ideología.

Hasta ahora, las neurociencias no han demostrado que la mente y sus facultades sean un mero subproducto de la materia cerebral. Al no disponer de fundamento alguno, tal modo de interpretar ciertos hallazgos experimentales no se justifica desde la ciencia. Esta forma de pensar constituye más bien un cierto posicionamiento en lo que podría denominarse como una ambigua filosofía encubierta.


De aquí que el intento de secuestrar las ciencias sociales y someterlas al ámbito neurocientífico sea una estrategia más ideológica que científica, imperialista, injusta y, además, imposible. Pues, como escribe Martínez Caro, «cualquier persona que haya revisado en los últimos años la literatura neurocientífica deberá reconocer que no existe ningún trabajo experimental ni ninguna interpretación de datos experimentales, publicada en una revista científica seria, que nos permita afirmar de modo claro, riguroso e inequívoco que la actividad neuronal (electroquímica, bioquímica o genético-molecular) del neocórtex, o de otra parte del cerebro, es la causa de los fenómenos mentales de modo total, próximo y suficiente».


Sin duda alguna, el cerebro es condición necesaria, aunque no suficiente, para
que la persona realice sus funciones psicológicas superiores.
Aunque el cerebro es una realidad material, las funciones mentales realizadas
por la persona conforman una realidad inmaterial. Como afirma Llano, «puede el hombre conocerse y decidirse: es reflexivo y libre. Y, en esa medida, no puede ser exclusivamente corporal. Y a eso que no se identifica con el cuerpo lo llamamos mente, espíritu o alma»


Son muchas las operaciones inmateriales realizadas por la persona como, por
ejemplo, la formación y uso de conceptos abstractos; el hecho de tener conciencia de que tiene conciencia; la experiencia de su libertad; la conciencia de culpa; la capacidad de inventar; la creatividad; la posibilidad de perdonar; la convicción verificable de que es susceptible de un conocimiento objetivo mediante el cual puede apresar la realidad y transformarla; etc. Son todas ellas funciones mentales inmateriales y, por tanto, no corruptibles. Por el contrario, el cerebro sí es material y, como tenemos frecuente y cercana experiencia de ello, corruptible, es decir, mortal.


PARA SEGUIR LEYENDO:
LLANO, A., Simposio Internacional «Cerebro y Sociedad». Fundación Ramón
Areces. Madrid, 1995.
MARTÍNEZ CARO, D., El yo y la máquina. Cerebro, mente e inteligencia artificial. Palabra. Madrid, 2012.




viernes, 27 de enero de 2017

Acelerador de partículas en México



Acelerador de partículas Tandem Peletron

El concepto de acelerador de partículas se aplica a dispositivos o aparatos que permiten cambiar la velocidad de partículas cargadas para aumentar su energía cinética o modificar la dirección de su movimiento


El acelerador de partículas Peletrón de Mexico es un acelerador electrostático de tipo tandem de 3 MV, capaz de acelerar una gran variedad de iones en un amplio rango de energías. Estos iones son generalmente empleados en experimentos de Física Nuclear, implantación, Retrodispersión de Rutherford (RBS), PIXE y otras técnicas.

Los iones negativos, producidos en la fuente, son acelerados hasta energías del orden de los 50keV antes de ser inyectados en el acelerador. Este haz de iones se acelera nuevamente cuando es atraído hacia la terminal positiva de alto voltaje. Dentro del tanque acelerador los iones atraviesan un gas (nitrógeno), conocido como “stripper”, donde pierden electrones y adquieren carga positiva las cuales son nuevamente aceleradas. Este haz positivo sufre una nueva etapa de aceleración hasta que abandona el tanque con iones del doble de la energía inicial.
A la salida del tanque el haz de iones es enfocado hacia la línea de experimentación mediante el cuadrupolo magnético y el imán selector.
Todo el sistema, desde la generación, aceleración y distintas etapas de enfoque, hasta la utilización del haz en una línea específica, se encuentra a un vacío del orden de 10-6 - 10-8 Torr. Para ello se emplean bombas mecánicas y turbomoleculares.



miércoles, 18 de enero de 2017

La-Batalla-del-Eclipse


El 28 de mayo del año 585 antes de Cristo, un eclipse solar en Asia Menor provocó el abrupto final de una batalla, ya que los ejércitos beligerantes removieron sus armas y declararon una tregua.








Este no fue el primer eclipse solar registrado. Las tablillas de arcilla de Babilonia registraron este fenómeno en Ugarit en 1375 antes de Cristo. Mientras que observaciones posteriores identificaron eclipses solares totales que "convertían el día en noche" en 1063 y 763 a.C.


Pero el eclipse del año 585 fue el primero que se sabe que se predijo. El historiador griego Herodoto escribió que Tales de Mileto predijo un eclipse en un año en que los medos y los lidios estaban en guerra. Utilizando los mismos métodos de cálculo que predicen futuros eclipses, los astrónomos han sido capaces de calcular la hora en que algunos eclipses ocurrieron en el pasado. Es posible ejecutar el reloj planetario a la inversa, así como hacia adelante.





La predicción de un eclipse solar no es fácil. Es necesario calcular no sólo cuándo va a suceder, sino también los días en que será visible. En un eclipse lunar, el evento es visible en todo el lado de la Tierra que está en la noche, y la totalidad a menudo dura más de una hora. Sin embargo, en un eclipse solar, la sombra de la Luna cae sobre la Tierra en una trayectoria relativamente estrecha, y la duración máxima de la totalidad en cualquier lugar es de sólo 7 minutos y medio.

Por lo que se necesita saber la órbita de la luna en gran detalle, dentro de una pequeña fracción de minuto de arco. Los antiguos griegos no tenían estos datos.


Nadie conoce el método que Tales de Mileto utilizó para hacer su predicción. La técnica pudo haberla utilizado una sola vez, porque no hay otros registros de los griegos de esa época que hayan predicho con exactitud más eclipses. Se cree que Tales pudo haber estudiado las técnicas de los egipcios de medición de tierras (geometría en griego) más tarde codificadas por Euclides. Ante eso, surge la pregunta si Tales hizo la predicción del eclipse por sí mismo, o si simplemente la tomó de los egipcios. (ciclo de Saros)


Sin embargo, él hizo la predicción, y por muy precisa o imprecisa que podría haber sido, se produjo el eclipse. Aylattes, el rey de Lydia, estaba luchando contra Cyaxares, rey de los medos, probablemente cerca del río Halys en lo que hoy es el centro de Turquía.


Los cielos se oscurecieron. Los soldados de ambos reyes dejaron sus armas. 
La batalla había terminado.


Después de 15 años de lucha de ida y vuelta entre los medos y los lidios, los reyes de Cilicia y Babilonia intervinieron y negociaron un tratado. El río Halys, donde se libró la Batalla del Eclipse, se convirtió en la frontera entre los lidios y los medos.


                                             


jueves, 12 de enero de 2017

Las mejores universidades del mundo

Las mejores universidades del mundo 


Los ranking anuales de Educacion analizan a muchas instituciones de educación superior de todo el mundo por su desempeño 


Hace unos días conocimos el famoso Ranking Shanghai de las mejores universidades del mundo. Los resultados, como en ediciones anteriores, no dejan lugar a dudas: Estados Unidos sigue siendo el país con más universidades en este ranking y Latinoamerica es incapaz de colar siquiera a mas de 10 de sus universidades en el top 500 del mismo.

Observamos como en el escalón más alto del ranking repite la prestigiosa Universidad de Harvard, seguida por la de Stanford y por el Instituto de Tecnología de Massachusetts. De las veinte primeras universidades de la clasificación, 16 son norteamericanas, 3 británicas y una suiza.

America Latina no sale nada bien parada en el ranking. Hay que pasar las primeras 100 para encontrar la primera universidad de la zona, en este y en la mayoria de rankings solo podemos ver entre las mejores 200 universidades del planeta a la Universidad de Sao Paulo, a la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Buenos Aires

En lo que se refiere a España, los resultados son desastrosos: sólo 13 universidades españolas se cuelan en el top 500. La primera es la Universidad de Barcelona, entre la posición 151 y 200. Le siguen la Autónoma de Barcelona, la Autónoma de Madrid y la Complutense madrileña.










                                               

Ranking de las 500 mejores Universidades del Mundo.

Las mejores Universidades de Latinoamerica en el Ranking Académico de las Universidades del Mundo (ARWU)


World 
Rank

101-150 University of Sao Paulo, Brasil

151-200 University of Buenos Aires, Argentina

201-300 National Autonomous University of Mexico,Mexico

301-400 Federal University of Rio de Janeiro,Brasil

301-400 UNESP, Brasil

301-400 University of Campinas Brasil

301-400 University of Chile,Chile

401-500 Catholic University of Chile,Chile

401-500 Federal University of Minas Gerais, Brasil

401-500 Federal University of Rio Grande do Sul, Brasil


fuente:



Parece evidente que en Latinoamerica  algo se está haciendo muy mal en el ámbito universitario.  Da para pensar, ¿no creen? solo 10 Universidades entre las mejores 500 del mundo.

CHINA mantiene fuertes lazos economicos con Brasil, por lo que coloca muchas escuelas brasileñas en el ranking, ¡6 Universidades!  asi con estos resultados la mejor educacion de latinoamerica se encuentra en Brasil, Mexico, Argentina y Chile.








Georges Lemaîtrey la teoría del Big Ban



Ciencia y fe: el origen del universo. Georges Lemaître: el padre del big-bang

La teoría del Big Bang, la Gran Explosión que habría originado nuestro mundo, pertenece a la cultura general de nuestra época. Originalmente fue formulada por el belga Georges Lemaître, físico y sacerdote católico. Con ocasión del centenario de su nacimiento se ha editado un libro que ilustra la vida y obra de Lemaître1.


Todo el mundo sabe algo de Galileo, Newton o Einstein, por citar tres nombres especialmente ilustres de la física. Pero pocos han oído hablar de Georges Lemaître, el padre de las teorías actuales sobre el origen del universo.


Una trayectoria singular
Lemaître nació en Charleroi (Bélgica) el 17 de julio de 1894, y murió el 20 de junio de 1966. No fue un sacerdote que se dedicó a la ciencia ni un científico que se hizo sacerdote: fue, desde el principio, las dos cosas. Desde muy joven descubrió su doble vocación, y lo comentó con su familia. Su padre le aconsejó estudiar primero Ingeniería, y así lo hizo, aunque su trayectoria se complicó porque se pasó a la física y además porque, en mitad de sus estudios, estalló la primera guerra mundial.


En 1911 fue admitido en la Escuela de Ingenieros. En verano de 1914 pensaba pasar sus vacaciones yendo al Tirol en bicicleta con un amigo, pero tuvo que cambiar las vacaciones por la guerra en la que se vio envuelto su país hasta 1918. Después volvió a la Universidad de Lovaina y cambió su orientación: se dedicó a las matemáticas y a la física. Como seguía con su idea de ser sacerdote, tras obtener el doctorado en física y matemáticas ingresó en el Seminario de Malinas y fue ordenado sacerdote por el Cardenal Mercier, el 22 de septiembre de 1923. Ese mismo año le fueron concedidas dos becas de investigación, una del gobierno belga y otra de una Fundación norteamericana, y fue admitido en la Universidad de Cambridge (Inglaterra) como investigador de astronomía.


El observatorio astronómico de Cambridge estaba entonces dirigido por Sir Arthur Eddington, uno de los astrofísicos más importantes del siglo XX. Eran unos años muy importantes para la física. Einstein había formulado la relatividad especial en 1905, y en 1915 la relatividad general, que por vez primera permitía estudiar científicamente el universo en su conjunto. Lemaître siguió las enseñanzas de Eddington y también las de Rutherford, padre de la física nuclear. En junio de 1924 volvió a Bruselas, pero ese mismo año volvió a viajar por motivos científicos, esta vez a Canadá y Estados Unidos. En América, además de encontrar a Eddington, tuvo la oportunidad de conocer directamente a algunos físicos que, en aquellos momentos, estaban realizando trabajos pioneros en las observaciones astronómicas, y pasó el curso 1924-1925 trabajando en Harvard con uno de ellos, Harlow Shapley.


Desde octubre de 1925, Lemaître fue profesor de la Universidad de Lovaina. Abierto y simpático, tenía grandes dotes para la investigación y era un profesor nada convencional. Ejerció una gran influencia en muchos alumnos y promovió la investigación en la Universidad. Además, en 1930 se hizo famoso en la comunidad científica mundial y sus viajes, especialmente a los Estados Unidos, fueron ya una constante durante muchos años.


Lemaître se hizo famoso por dos trabajos que están muy relacionados y se refieren al universo en su conjunto: la expansión del universo, y su origen a partir de un «átomo primitivo».


La expansión del universo
Las ecuaciones de la relatividad general, formuladas por Einstein en 1915, permitían estudiar el universo en su conjunto. El mismo Einstein lo hizo, pero se encontró con un universo que no le gustaba: era un universo que cambiaba con el tiempo, y Einstein, por motivos no científicos, prefería un universo inalterable en su conjunto. Para conseguirlo, realizó una maniobra que, al menos en la ciencia, suele ser mala: introdujo en sus ecuaciones un término cuya única función era mantener al universo estable, de acuerdo con sus preferencias personales. Se trataba de una magnitud a la que denominó «constante cosmológica». Años más tarde, dijo que había sido el peor error de su vida.


Otros físicos también habían desarrollado los estudios del universo tomando como base la relatividad general. Fueron especialmente importantes los trabajos del holandés Willem de Sitter en 1917, y del ruso George Friedman en 1922 y 1924. Friedman formuló la hipótesis de un universo en expansión, pero sus trabajos tuvieron escasa repercusión en aquellos momentos.


Lemaître trabajó en esa línea hasta que consiguió una explicación teórica del universo en expansión, y la publicó en un artículo de 1927. Pero, aunque ese artículo era correcto y estaba de acuerdo con los datos obtenidos por los astrofísicos de vanguardia en aquellos años, no tuvo por el momento ningún impacto especial, a pesar de que Lemaître fue a hablar de ese tema, personalmente, con Einstein en 1927 y con de Sitter en 1928: ninguno de los dos le hizo caso.


Para que a uno le hagan caso, suele ser importante tener un buen intercesor. El gran intercesor de Lemaître fue Eddington, quien le conocía por haberle tenido como discípulo en Cambridge el curso 1923-1924. El 10 de enero de 1930 tuvo lugar en Londres una reunión de la Real Sociedad Astronómica. Leyendo el informe que se publicó sobre esa reunión, Lemaître advirtió que tanto de Sitter como Eddington estaban insatisfechos con el universo estático de Einstein y buscaban otra solución. ¡Una solución que él ya había publicado en 1927! Escribió a Eddington recordándole ese trabajo de 1927. A Eddington, como a Einstein y por motivos semejantes, tampoco le hacía gracia un universo en expansión; pero esta vez se rindió ante los argumentos y se dispuso a reparar el desaguisado. El 10 de mayo de 1930 dió una conferencia ante la Sociedad Real sobre ese problema, y en ella informó sobre el trabajo de Lemaître: se refirió a la «contribución decididamente original avanzada por la brillante solución de Lemaître», diciendo que «da una respuesta asombrosamente completa a los diversos problemas que plantean las cosmogonías de Einstein y de de Sitter». El 19 de mayo, de Sitter reconoció también el valor del trabajo de Lemaître que fue publicado, traducido al inglés, por la Real Sociedad Astronómica. Lemaître se hizo famoso.


La fama de Lemaître se consolidó en 1932. Muchos astrónomos y periodistas estaban presentes en Cambridge (Estados Unidos), en la conferencia que Eddington pronunció el día 7 de septiembre en olor de multitud, y en esa conferencia Eddington se refirió a la hipótesis de Lemaître como una idea fundamental para comprender el universo (Lemaître estaba presente en la conferencia). El día 9, en el Observatorio de Harvard, se pidió a Eddington y Lemaître que explicasen su teoría.


El átomo primitivo
Si el universo está en expansión, resulta lógico pensar que, en el pasado, ocupaba un espacio cada vez más pequeño, hasta que, en algún momento original, todo el universo se encontraría concentrado en una especie de «átomo primitivo». Esto es lo que casi todos los científicos afirman hoy día, pero nadie había elaborado científicamente esa idea antes de que Lemaître lo hiciera, en un artículo publicado en la prestigiosa revista inglesa «Nature» el 9 de mayo de 1931.

El artículo era corto, y se titulaba «El comienzo del mundo desde el punto de vista de la teoría cuántica». Lemaître publicó otros artículos sobre el mismo tema en los años sucesivos, y llegó a publicar un libro titulado «La hipótesis del átomo primitivo».

En la actualidad estamos acostumbrados a estos temas, pero la situación era muy diferente en 1931. De hecho, la idea de Lemaître tropezó no sólo con críticas, sino con una abierta hostilidad por parte de científicos que reaccionaron a veces de modo violento. Especialmente, Einstein encontraba esa hipótesis demasiado audaz e incluso tendenciosa.


Llegamos así a una situación que se podría calificar como «síndrome Galileo». Este síndrome tiene diferentes manifestaciones, según los casos, pero responde a un mismo estado de ánimo: el temor de que la religión pueda interferir con la autonomía de las ciencias. Sin duda, una interferencia de ese tipo es indeseable; pero el síndrome Galileo se produce cuando no existe realmente una interferencia y, sin embargo, se piensa que existe.


En nuestro caso, se dio el síndrome Galileo: varios científicos (entre ellos Einstein) veían con desconfianza la propuesta de Lemaître, que era una hipótesis científica seria, porque, según su opinión, podría favorecer a las ideas religiosas acerca de la creación. Pero antes de analizar más de cerca las manifestaciones del «síndrome Galileo» en este caso, vale la pena registrar cómo se desarrollaron las relaciones entre Lemaître y Einstein.


Einstein y Lemaître
El artículo de Lemaître de 1927, sobre la expansión del universo, no encontró mucho eco. Desde luego, Lemaître no era un hombre que se quedase con los brazos cruzados. Convencido de la importancia de su trabajo, fue a explicárselo al mismísimo Einstein.

El primer encuentro fue, más bien, un encontronazo. Del 24 al 29 de octubre de 1927 tuvo lugar, en Bruselas, el famoso quinto congreso Solvay, donde los grandes genios de la física discutieron la nueva física cuántica. Lemaître buscó hablar con Einstein sobre su artículo, y lo consiguió. Pero Einstein le dijo: «He leído su artículo. Sus cálculos son correctos, pero su física es abominable». Lemaître, convencido de que Einstein se equivocaba esta vez, buscó prolongar la conversación, y también lo consiguió. El profesor Piccard, que acompañaba a Einstein para mostrarle su laboratorio en la Universidad, invitó a Lemaître a subir al taxi con ellos. Una vez en el coche, Lemaître aludió a la velocidad de las nebulosas, tema que en aquellos momentos era objeto de importantes resultados que Lemaître conocía muy bien y que se encuentra muy relacionado con la expansión del universo. Pero la situación se volvió bastante embarazosa, porque Einstein no parecía estar al corriente de esos resultados. Piccard decidió huir hacia adelante: para salvar la situación, ¡comenzó a hablar con Einstein en alemán, idioma que Lemaître no entendía!

Las relaciones de Lemaître con Einstein mejoraron más tarde. La primera aproximación vino a través de los reyes de Bélgica, que se interesaron por los trabajos de Lemaître y le invitaron a la corte. Einstein pasaba cada año por Bélgica para visitar a Lorentz y a de Sitter, y en 1929 encontró una invitación de la reina Elisabeth, alemana como Einstein, en la que le pedía que fuera a verla llevando su violón (tocar el violón era una afición común a la reina y a Einstein): esa invitación fue seguida por muchas otras, de modo que Einstein llegó a ser amigo de los reyes. En una conversación, el rey preguntó a Einstein sobre la famosa teoría acerca de la expansión del universo, e inevitablemente se habló de Lemaître; notando que Einstein se sentía incómodo, la reina le invitó a improvisar, con ella, un dúo de violón. Ya llovía sobre mojado.

Otra aproximación se produjo en 1930, en una ceremonia en Cambridge, donde Einstein encontró a Eddington. De nuevo salió en la conversación la teoría del sacerdote belga, y Eddington la defendió con entusiasmo.

Einstein tuvo varios años para reflexionar antes de encontrarse de nuevo personalmente con Lemaître, en los Estados Unidos. Lemaître había sido invitado por el famoso físico Robert Millikan, director del Instituto de Tecnología de California. Entre sus conferencias y seminarios, el 11 de enero de 1933 dirigió un seminario sobre los rayos cósmicos, y Einstein se encontraba entre los asistentes. Esta vez, Einstein se mostró muy afable y felicitó a Lemaître por la calidad de su exposición. Después, ambos se fueron a discutir sus puntos de vista. Einstein ya admitió entonces que el universo está en expansión; sin embargo, no le convencía la teoría del átomo primitivo, que le recordaba demasiado la creación. Einstein dudó de la buena fe de Lemaître en ese tema, y Lemaître, por el momento, no insistió.


En mayo de 1933, Einstein dirigió algunos seminarios en la Universidad Libre de Bruselas. Al enterarse de que Hitler había sido nombrado Canciller de la República Alemana, fue a la Embajada alemana en Bruselas para renunciar a la nacionalidad alemana y dimitir de sus puestos en la Academia de Ciencias y en la Universidad de Berlín. Einstein permaneció varios meses en Bélgica, preparando su porvenir de exiliado. En esas circunstancias, Lemaître fue a verle y le organizó varios seminarios. En uno de ellos, Einstein anunció que la conferencia siguiente la daría Lemaître, añadiendo que tenía cosas interesantes que contarles. El pobre Lemaître, cogido esta vez por sorpresa, pasó un fin de semana preparando su conferencia, y la dió el 17 de mayo. Einstein le interrumpió varias veces en la conferencia manifestando su entusiasmo, y afirmó entonces que Lemaître era la persona que mejor había comprendido sus teorías de la relatividad.


De enero a junio de 1935, Lemaître estuvo en los Estados Unidos como profesor invitado por el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. En Princeton encontró por última vez a Einstein.


Ciencia y religión
Volvamos al síndrome Galileo. A Einstein le costó aceptar la expansión del universo, aunque finalmente tuvo que rendirse ante ella, porque sus ideas religiosas se situaban en una línea que de algún modo podría calificarse, con los debidos matices, como panteísta. Por tanto, al otorgar de algún modo un carácter divino al universo, le costaba admitir que el universo en su conjunto va cambiando con el tiempo. Los mismos motivos le llevaron a rechazar la teoría del átomo primitivo. Un universo que tiene una historia y que comienza en un estado muy singular le recordaba demasiado la idea de creación.


Einstein no era el único científico que sufría los efectos del síndrome Galileo. El simple hecho de ver a un sacerdote católico metiéndose en cuestiones científicas parecía sugerir una intromisión de los eclesiásticos en un terreno ajeno. Y si ese sacerdote proponía, además, que el universo tenía un origen histórico, la presunta intromisión parecía confirmarse: se trataría de un sacerdote que quería meter en la ciencia la creación divina. Pero los trabajos científicos de Lemaître eran serios, y finalmente todos los científicos, Einstein incluido, lo reconocieron y le otorgaron todo tipo de honores.


Lamaître jamás intentó explotar la ciencia en beneficio de la religión. Estaba convencido de que ciencia y religión son dos caminos diferentes y complementarios que convergen en la verdad. Al cabo de los años, declaraba en una entrevista concedida al New York Times: «Yo me interesaba por la verdad desde el punto de vista de la salvación y desde el punto de vista de la certeza científica. Me parecía que los dos caminos conducen a la verdad, y decidí seguir ambos. Nada en mi vida profesional, ni en lo que he encontrado en la ciencia y en la religión, me ha inducido jamás a cambiar de opinión».


Un hecho resulta especialmente significativo en este contexto. El 22 de noviembre de 1951, el Papa Pío XII pronunció una famosa alocución ante la Academia Pontificia de Ciencias. Algún pasaje parece sugerir que la ciencia, y en particular los nuevos conocimientos sobre el origen del universo, prueban la existencia de la creación divina. Lemaître, que en 1960 fue nombrado Presidente de la Academia Pontificia de Ciencias, pensó que era conveniente clarificar la situación para evitar equívocos, y habló con el jesuita Daniel O'Connell, director del Observatorio Vaticano, y con los Monseñores dell'Acqua y Tisserand, acerca del próximo discurso del Papa sobre cuestiones científicas. El 7 de septiembre de 1952, Pío XII dirigió un discurso a la asamblea general de la Unión astronómica internacional y, aludiendo a los conocimientos científicos mencionados en el discurso precedente, evitó extraer las consecuencias que podían prestarse a equívocos.


Lemaître dejó clara constancia de sus ideas sobre las relaciones entre ciencia y fe. Uno de sus textos resulta especialmente esclarecedor: «El científico cristiano debe dominar y aplicar con sagacidad la técnica especial adecuada a su problema. Tiene los mismos medios que su colega no creyente. También tiene la misma libertad de espíritu, al menos si la idea que se hace de las verdades religiosas está a la altura de su formación científica. Sabe que todo ha sido hecho por Dios, pero sabe también que Dios no sustituye a sus creaturas. La actividad divina omnipresente se encuentra por doquier esencialmente oculta. Nunca se podrá reducir el Ser supremo a una hipótesis científica. La revelación divina no nos ha enseñado lo que éramos capaces de descubrir por nosotros mismos, al menos cuando esas verdades naturales no son indispensables para comprender la verdad sobrenatural. Por tanto, el científico cristiano va hacia adelante libremente, con la seguridad de que su investigación no puede entrar en conflicto con su fe. Incluso quizá tiene una cierta ventaja sobre su colega no creyente; en efecto, ambos se esfuerzan por descifrar la múltiple complejidad de la naturaleza en la que se encuentran sobrepuestas y confundidas las diversas etapas de la larga evolución del mundo, pero el creyente tiene la ventaja de saber que el enigma tiene solución, que la escritura subyacente es al fin y al cabo la obra de un Ser inteligente, y que por tanto el problema que plantea la naturaleza puede ser resuelto y su dificultad está sin duda proporcionada a la capacidad presente y futura de la humanidad. 

Probablemente esto no le proporcionará nuevos recursos para su investigación, pero contribuirá a fomentar en él ese sano optimismo sin el cual no se puede mantener durante largo tiempo un esfuerzo sostenido. En cierto sentido, el científico prescinde de su fe en su trabajo, no porque esa fe pudiera entorpecer su investigación, sino porque no se relaciona directamente con su actividad científica». Estas palabras, pronunciadas el 10 de septiembre de 1936 en un Congreso celebrado en Malinas, sintetizan nítidamente la compatibilidad entre la ciencia y la fe, en un mutuo respeto que evita indebidas interferencias, y a la vez muestran el estímulo que la fe proporciona al científico cristiano para avanzar en su arduo trabajo. Lemaitre vio en la relatividad lo que Einstein no pudo