Deborah Berebichez
La primera mujer mexicana graduada de un doctorado en Física de la Universidad de Stanford. Dos posdoctorados, uno en la Universidad de Nueva York y otro en Columbia.
En su tesis bajo la dirección de George C. Papanicolaou y el físico (1998) Robert B. Laughlin, Berebichez desarrolló un nuevo método para focalizar la onda electromagnética con extrema exactitud en tiempo y espacio.
La aplicación de este método es útil para una transmisión segura de datos de un punto a otro de manera práctica.
Debbie colabora con el premio Nobel de Física, Robert Laughlin y también trabaja en Nueva York en una consultoría diseñando estrategias, porque hoy, reconoce, los físicos son muy requeridos en el área de finanzas, ya que con base en la probabilidad y estadística, se pueden hacer mejores inversiones.
Y ante los científicos poco expresivos que desmotivan a conocer la ciencia, ella cree que debería surgir una nueva carrera llamada “mediadores de la ciencia”, quienes además de ser científicos aprendan a comunicar estos conocimientos.
Su historia
Influenciada un poco por la presión social y familiar, ingresó a la carrera de filosofía en la Universidad Iberoamericana en Mexico, en un intento de apartarse un poco de la inquietud sobre las ciencias. Sin embargo, se dio cuenta que mientras más luchaba contra su pasión por la física, más crecía su hambre por entender las leyes del universo.
En un arranque, comenzó a buscar universidades en Estados Unidos (en donde puedes cursar fácilmente dos carreras simultáneamente) sabiendo que ningún movimiento sería posible mientras no contara con una beca que le permitiera solventar los costos elevadísimos de la colegiatura.
Al final, fue aceptada y emprendió –dice—la aventura más grande de su vida. En Estados Unidos continuó sus estudios en la rama de la filosofía, pero esta vez alternándolos con un curso de Astronomía en donde aprendió algunos principios básicos de física y en donde conoció al que fuera su mentor poco tiempo después: el asistente del profesor, Ruppesh.
Una plática bajo un árbol en Harvard Square con Ruppesh marcó el resto de la vida de Deborah. Ella le confesó que no quería morir sin haber intentado cumplir su sueño de incursionar en la ciencia. Los obstáculos eran duros, pero gracias al apoyo de su amigo se bebió todos los libros de matemáticas y física posibles durante dos meses para pasar el primer examen.
Pasar el examen le abrió puertas inmensas a Deborah en el mundo de la física, entre ellos el contacto con el que fuera Premio Nobel de Física en 1997, Steven Chu, quien de inmediato la invitó a formar parte de su grupo para cursar el Doctorado de Física Teórica en la Universidad de Stanford, California.
Hoy, después de 2 post-doctorados e investigaciones, Deborah Berebichez es una mujer que sea involucrado de lleno en la inclusión de las mujeres en sectores dominados por la figura masculina. Ha desarrollado aplicaciones basadas en las ciencias y trabajado con grupos de niñas para que desde los 16 años desarrollen amor por carreras más complejas y con mayor futuro.











No hay comentarios:
Publicar un comentario