jueves, 10 de diciembre de 2015

Los-ateos-no-lo-son-a-causa-de-la-ciencia


Francisco Ayala, experto mundial en neodarwinismo





Entrevista por http://www.agenciasinc.es


De todos los rasgos que nos diferencian de otros simios, ¿cuál fue decisivo durante la evolución del ser humano?

El aumento del tamaño del cerebro supuso un aumento en la inteligencia, que es nuestra capacidad más importante de adaptación y supervivencia. Luego evolucionaron los brazos y las manos, instrumentos versátiles con los que nuestros antepasados empezaron a crear armas, domesticar animales, desarrollar una industria… Diseñar instrumentos es mucho más complejo que utilizarlos. Hacemos un cuchillo porque lo vamos a usar para cortar, o una flecha porque la vamos a usar para cazar. Formar estas imágenes mentales de una realidad que no está presente requiere una inteligencia muy avanzada, aunque nos parezca natural. De nuestros antepasados, los más inteligentes tenían mayor capacidad de anticipar el futuro y hacer instrumentos que les ayudaban a sobrevivir, por lo que sus genes se transmitían más. Conforme el cerebro crecía, se fabricaban mejores instrumentos que facilitaban aún más la supervivencia.

El ser humano ha desarrollado una cultura sin equivalente en el reino animal. 


¿Qué importancia ha tenido la cultura en nuestra supervivencia?

La evolución humana es cultural más que biológica. Entiendo cultura en el sentido amplio, que engloba todos los productos de actividades humanas. Ahora nos adaptamos por medio de productos que creamos. El cuerpo humano evolucionó en el África tropical, donde nuestra especie nació hace algo más de 100.000 años. Estamos adaptados fisiológicamente a 25 ºC, sin embargo, hay gente que vive en sitios donde nunca se llega a esta temperatura. En vez de adaptarse al frío desarrollando mucho vello corporal, lo hicieron fabricando ropa y viviendas. No adaptamos nuestros genes al ambiente, pero podemos crear en Siberia las condiciones favorables a nuestros genes.


“Ahora mismo la evolución humana es más cultural que biológica"

Si somos seres tan culturales, 

¿la evolución biológica se ha detenido en el Homo sapiens?

No, no se ha detenido ni se puede detener. Lo que pasa es que el cambio debido a la evolución biológica es muy lento con respecto a la adaptación cultural. Volamos mejor que ningún pájaro, en once horas podemos ir de Los Ángeles a Madrid. Viajamos por el mar como cualquier pez. El cambio biológico es insignificante comparado con el cultural.

Usted es un ferviente defensor del neodarwinismo. 

¿Cuál ha sido la importancia de Darwin en el pensamiento humano?

Fue importante para el pensamiento humano porque lo fue para la ciencia. A Darwin se le considera el descubridor de la evolución, pero no es verdad; en 1859 el mundo científico occidental ya aceptaba la evolución. Darwin hizo algo mucho más importante, descubrió las causas de la evolución. Encontró evidencias de que la evolución ocurría como predecía su teoría de la adaptación por selección natural. La existencia de un método que explicara cómo ocurría la evolución ayudó a que se aceptara, y eso ha permitido no solo muchos descubrimientos biológicos, sino también tecnológicos, con consecuencias económicas importantes.

Stephen J. Gould hablaba de magisterios separados, decía que religión y ciencia no tienen por qué interferir. ¿Son compatibles?

Gould y yo fuimos toda la vida muy buenos amigos. Éramos compañeros de universidad cuando él estaba haciendo el doctorado en Geología y yo en Biología. Gould, que era un ateo convencido y público, defendía los dos magisterios y en esto llevaba toda la razón. La religión y la ciencia no tienen por qué estar en oposición, a no ser que la gente trascienda su propia área de dominio y usurpe el terreno del otro; que alguien tome  la Biblia y en vez de tomarla como un libro de enseñanzas religiosas pretenda que es de astronomía o de biología.

Entonces, ¿a usted, como católico, le resulta difícil compaginar las creencias religiosas con la ciencia?

Aunque algunos me hacen católico público, yo siempre digo que mis convicciones religiosas son importantes para mí y para mi familia, pero no tienen por qué tener consecuencias en mis ideas científicas. No admito las etiquetas de religioso o no religioso, porque no quiero que me ataquen ni los de un lado ni los de otro [risas]. Gould estaba en lo cierto. Los ateos no lo son porque la ciencia les haya hecho negar la religión, son ateos por otras razones.

Pero hay mucha gente que todavía niega la evolución por motivos religiosos. Si ciencia y religión no interfieren, ¿a qué se debe este negacionismo?

Se debe a la ignorancia. Ignorancia científica e ignorancia religiosa. Varios papas ya nos han dicho que la evolución es perfectamente compatible con la doctrina católica, pero la gente es ignorante y no lo entiende. Creen en una interpretación ingenua de la Biblia y de la religión.


“El creacionismo se debe a la ignorancia científica y religiosa”

¿Cree que la evolución se llegará a aceptar plenamente algún día?

Espero que sí, con educación. Igual que se aceptará el cambio climático como consecuencia de las actividades humanas, o como aceptamos que la Tierra gira alrededor del Sol y no al revés, algo que antiguamente se consideraba una herejía.

¿Qué le diría a la gente que ataca la evolución con el argumento de que es solo una teoría?

Que tienen razón [risas]. Lo que pasa es que no entienden lo que quiere decir la palabra “teoría” en ciencia. En el lenguaje común, es una suposición sin fundamento, pero en ciencia, una teoría es una hipótesis científica que se ha corroborado y confirmado. En ese sentido, la teoría de la evolución es una teoría, pero no lo es en el otro sentido de especulación.

¿Cree que la moralidad es exclusiva de la religión o es natural en la especie humana?

La religión es una de tantas maneras en las que aceptamos valores morales, pero esos mismos valores también los aceptan personas sin religión o con religiones diferentes, y van cambiando a través del tiempo. Somos seres morales, juzgamos las acciones como buenas o malas, y eso viene de nuestra naturaleza biológica y nuestra inteligencia. Pero las normas morales vienen de la tradición cultural. Hay mucha gente que no es religiosa y es muy moral.


"Las normas morales vienen de la tradición cultural, mucha gente no es religiosa y es muy moral"

¿La evolución es aleatoria?

La evolución tiene componentes aleatorios. Las mutaciones ocurren al azar, en el sentido de que no ocurren porque sean beneficiosas. Sin embargo, el proceso de selección natural que gobierna la evolución no es aleatorio, porque lleva a que los cambios genéticos que resultan útiles se multipliquen, y los que no, se eliminen.

Recientemente publicó un libro llamado ¿Soy un mono? Así que le pregunto ¿somos monos?

La primera respuesta de ese libro es que todos los humanos son primates, pero no todos los primates son humanos. Evidentemente, somos primates, pero no monos. No cabe duda de que somos muy diferentes aunque taxonómicamente estemos muy emparentados.


A sus 79 años, es uno de los más prestigiosos científicos españoles en activo. Físico, teólogo, exfraile dominico, doctor en Biología y autoridad mundial en evolucionismo, ha recibido numerosos galardones; entre otros, el premio Templeton a la investigación de realidades espirituales, cuya millonaria dotación donó a la universidad para financiar carreras de jóvenes biólogos. Aunque Francisco J. Ayala opina que ciencia y religión son compatibles, se opone firmemente a las teorías creacionistas.




sábado, 5 de diciembre de 2015

Antonio Fernández Rañada





Antonio Fernández Rañada


Catedrático de la facultad de Física de la Universidad Complutense de Madrid desde 1976, ha escrito seis libros, tres de ciencia pura "Dinámica clásica, Física básica y 100 problemas de mecánica" y tres de reflexión "Los científicos y Dios -que reedita ahora Ediciones Nobel-, Los muchos rostros de la ciencia y De la agresión a la guerra nuclear -junto a Jesús Martín Ramírez".


También es presidente del Consejo Asturiano de Artes y Ciencias y miembro del Comité de ética del Ministerio de Ciencia y Tecnología.


Libros de Antonio Fernández Rañada

Antonio Fernández Rañada:Dinámica clásica


Antonio Fernández Rañada:Física básica 


Antonio Fernández Rañada:100 problemas de mecánica


Antonio Fernández Rañada:Los científicos y Dios


Antonio Fernández Rañada:Los muchos rostros de la ciencia


Antonio Fernández Rañada: De la agresión a la guerra nuclear










Dice lo siguiente:


"Para una parte de la opinión pública y del mundo intelectual la Ciencia se opone necesariamente a la fe en Dios y los científicos son todos necesariamente ateos. Pero hay quien lo ve de otra manera, asegurando que la Ciencia puede acercar al hombre a Dios pues le permite comprender mejor su obra, del mismo modo que quienes tienen educación musical aprecian mejor un cuarteto de Beethoven"


Esta es la opinión del experto

Para Fernández Rañada no existe ninguna incompatibilidad entre ciencia y religión y esgrimirá 3 razones: El carácter histórico de la idea de Dios; que la existencia de Dios no es una cuestión científica y que la ciencia explica el cómo y no el porqué de las cosas.


Antonio Fernández Rañada ante la pretendidamente inevitable incompatibilidad entre ciencia y religión empieza por argüir que conflictos interpretados como choques entre ciencia y religión en realidad lo fueron entre grupos o escuelas científicas y teológicas concretas, o se trataron de luchas por el poder o la prominencia social. En realidad para este autor la ciencia y muchas formas de religión son plenamente compatibles. Sin embargo cabe subrayar que no todas las variadas formas de religión son compatibles con la ciencia. 

Fernández Rañada presenta tres argumentos en favor de dicha compatibilidad: 


Carácter histórico de la idea de Dios 

La manera de entender la divinadad ha ido cambiando a lo largo de la historia, desde los dioses de los griegos y de los romanos, al Dios del Antiguo Testamento, al de Jesús, al del Corán, al de los filósofos, al de los místicos, al de los deístas o panteístas, al de Einstein… o sea, la idea de Dios evoluciona culturalmente. 

Más que hablar de su existencia deberíamos hacerlo de alguna forma de Dios. Por eso no tiene sentido mantener una imagen inmutable de Él, como hacen los fundamentalistas o los muy preocupados por las tradiciones. Sin embargo los que consideran la ciencia incompatible con la religión usan a veces ideas de Dios que pertenecen a épocas pasadas. 


La existencia de Dios no es una cuestión científica 

La existencia de Dios no es una cuestión científica a la que puedan aplicarse los métodos de la ciencia, como tampoco lo son el sentido de la vida y del universo. 


El campo de competencia de la ciencia es el mundo natural, es decir, la realidad observada por nuestros sentidos o por los instrumentos que los potencian, como microscopios, telescopios o termómetros. 


La ciencia explica el cómo y no el porqué de las cosas 

Como la religión busaca los porqués profundos y el sentido de las cosas, queda fuera del ámbito de la ciencia; por eso no debe haber conflicto si no hay interferencias entre ellas. Puede ser ilustrativo el movimiento de los planetas debido a la gravedad según Newton. Sion embargo él quería saber por qué se atraen los astros, o sea por qué de esta forma y no de otra. En lenguaje actual se diría que quería saber por qué las leyes fundamentales de la naturaleza –las de la gravedad, del electromagnetismo, de la teoría cuántica o de la física nuclear, etc- son como son y no más bien de otra manera. Pero esta pregunta es ya metafísica. Las afirmaciones científicas se pueden confirmar o refutar mediante experimento o cálculo, mientras que las afirmaciones metafísicas, son afirmaciones sobre las afirmaciones científicas sin que se puedan comprobar con experimentos o cálculos. 


Así las afirmaciones científicas tienen un alto grado de objetividad mientras que en las afirmaciones metafísicas hay importantes elementos subjetivos. 


Será pues importante no mezclar ambos tipos de afirmaciones, sin asignar a las afirmaciones metafisicas la objetividad que no poseen. 


Esto es lo que ocurre en el caso de las supuestas contradicciones entre ciencia y religión, basadas muchas veces en afirmaciones metacientíficas. A veces presentadas de forma simple y esquemática, inducen a la opinión pública a confundir lo que son opiniones con verdades científicas comprobadas. Se ejerce así a veces una presión muy negativa e infundada sobre la religión. 




Fuente: Fernández Rañada, Antonio. «Sobre la pretendidamente inevitable incompatibilidad entre ciencia y religión». Sal Terrae 96 (2008), p. 97-107.







miércoles, 2 de diciembre de 2015

entrevista a manuel alfonseca






«Los ateos siguen con argumentos del siglo XIX mientras que los teístas se han modernizado mucho»

No hay duda de que los datos biográficos de Manuel Alfonseca Moreno en Wikipedia son correctos, porque él es una de esas "manos invisibles" que redactan y corrigen esta enciclopedia universal. Nacido en Madrid en 1946, hijo del pintor y escultor Manuel Alfonseca Santana, es doctor Ingeniero de Telecomunicación, licenciado en Informática, ha sido catedrático y actualmente profesor honorario en la Universidad Autónoma de Madrid.

Su gran don es su capacidad de divulgación y de expresarse con claridad, lo que le ha llevado no sólo al mundo docente sino a la novela juvenil (las tiene de fantasía, de ciencia ficción y de ambientación histórica) y a la divulgación científica. Hace una labor de puente entre "ciencias" y "letras" que queda atestiguada en su blog de divulgación científica y en su página personal. Ahora, además, es uno de los coeditores (junto con Francisco José Soler Gil) de una obra insólita por su amplitud y facilidad de comprensión: 60 preguntas sobre ciencia y fe respondidas por 26 profesores de universidad. Sin llegar nosotros a las 60 preguntas, intentamos explorar el diálogo ciencia-fe con algunas menos, recomendando vivamente el libro para las demás.

-¿Cómo desarrolló usted interés por divulgar los avances en el diálogo ciencia-fe?
-Desde mi adolescencia, cuando me interesé mucho por la biología, realicé dentro de mí mismo un diálogo ciencia-fe, y cuando llegué a armonizar ambos campos pasé de forma natural a la divulgación. El primer libro que escribí ("Human cultures and evolution", 1979) pertenecía al campo de la divulgación científico-histórica, y al escribirlo toqué automáticamente los puntos relacionados con el tema objeto del libro que pertenecían al diálogo ciencia-fe. Después, en todos mis libros posteriores de divulgación científica, e incluso en mis novelas de ciencia-ficción, siempre lo he hecho. 

-¿Cómo valora la difusión de los avances en el debate ciencia-fe en español? ¿Llegan a las librerías y bibliotecas obras en lengua española sobre el debate en torno a la ciencia y la fe igual que llegan, por ejemplo, libros de "nuevos ateos" como Dawkins u Onfray?
-Los libros de los autores que menciona, y de otros aún más famosos, como Stephen Hawking, que últimamente parece estar tomando postura en favor del ateísmo, reciben una atención inmediata por los medios de comunicación españoles, que están muy influidos por el cientificismo y el ateísmo, y son traducidos y publicados inmediatamente. Por el contrario, muchos libros sobre el diálogo ciencia-fe por autores creyentes, especialmente del ámbito anglosajón, raramente se traducen y se publican en nuestra lengua, y cuando lo hacen tienen mucha menos audiencia..



-¿Cómo cree que influye internet en la circulación de bulos (o memes) sobre la fe y la historia de la ciencia?
-Internet es una herramienta poderosísima, pero hay que tener en cuenta que las herramientas no son buenas ni malas, lo que es bueno o malo es el uso que se haga de ellas. Internet puede utilizarse para aumentar la facilidad de comunicación y la inter-relación entre los seres humanos, y con la web mundial nos proporciona una memoria externa más accesible que el papel. 

»Pero también puede utilizarse mal. Basta considerar estos datos:
a) En mayo del 2012, el 77% del correo electrónico era SPAM (publicidad no deseada).
b) En el 2011, uno de cada 300 mensajes recibidos era phising (intentos de estafa).
c) En el 2007, un 56% de los adolescentes habían puesto información falsa en sus perfiles en las redes sociales.
d) Como editor voluntario de la Wikipedia, doy fe de que hay quien introduce en ella información falsa a sabiendas (usualmente se detecta y se corrige en seguida).
e) Los estudios demuestran que los debates en las redes sociales pueden conducir a la unanimidad o al conflicto.
f) Y, por supuesto, Internet acelera extraordinariamente la proliferación de bulos e información falsa.

»Ante estos peligros, la necesidad de que cada uno de nosotros se forme lo mejor posible para evitar ser manipulado (o algo peor) es mayor que nunca. Debemos evaluar y contrastar cualquier dato o noticia que recibamos por Internet, igual que debemos hacerlo con las noticias difundidas por los medios de comunicación o lo que nos comuniquen nuestros amigos y conocidos. Otelo, la tragedia de Shakespeare muestra hasta qué extremos se puede llegar si no se contrasta la información que se recibe. 

-¿Es distinto el debate actual entre la postura atea y la postura deísta al debate con panfletos y libros en el s.XIX o a la literatura cientifista soviética? 
-Desde el punto de vista de los ateos, el debate actual entre ciencia y fe es muy parecido al decimonónico, porque ellos siguen utilizando los mismos argumentos desacreditados que usaban entonces, y apenas se molestan en ponerlos al día. Los razonamientos de los teístas, en cambio, se han ido modernizando a lo largo del siglo XX, pero los ateos no se enteran, porque no los leen. Así que los debates entre creyentes y ateos suelen convertirse en diálogos de sordos, en los que los creyentes aducen argumentos y los ateos responden tratando de ridiculizar a sus oponentes. Véase, por ejemplo, el debate entre los filósofos estadounidenses Alvin Plantinga y Daniel Dennett. Hay excepciones, por supuesto, pero son bastante escasas.



-¿Qué es más influyente y qué se difunde mejor: un bulo sobre el supuesto oscurantismo de la Iglesia o el ´absurdo´ de la religión o un artículo de divulgación sobre ciencia y fe? 
-Teniendo en cuenta la situación de descreimiento de nuestra sociedad, en lo que tienen mucha culpa los medios de comunicación españoles, como he dicho más arriba, es evidente que los bulos que atacan a la Iglesia se difunden mucho mejor que los artículos de divulgación sobre el equilibrio entre ciencia y fe. Yo mismo puedo dar fe de ello, pues en mi entorno se reciben muchos de estos bulos, que se propagan como el fuego por la pólvora. En cambio, fuentes como blogs de divulgación científica (por poner un ejemplo) tienen mucha menos audiencia.

-¿Qué peligro ve usted más plausible y en crecimiento para este s.XXI: las paraciencias y esoterismos; el fanatismo religioso que rechaza la razón o el cientifismo arrogante y materialista?
-Yo creo que el peligro fundamental de nuestro tiempo es el cientificismo arrogante y materialista. Las paraciencias y esoterismos siempre se han difundido mucho, especialmente entre personas poco formadas, y seguirán haciéndolo, pero no me parece que su influencia esté creciendo. En cuanto al fanatismo cristiano, sigue siendo testimonial en los Estados Unidos y está prácticamente ausente de Europa. Aunque es verdad que parece que está cobrando fuerza el fanatismo de otras religiones,especialmente del Islam. 

-Richard Dawkins, en El Espejismo de Dios, dice que Dios es muy improbable, ya que sería más complejo que el universo... que ya es a su vez muy improbable. También suele acabar planteando... "¿Y quién creó a Dios?" ¿Qué responde a esta pregunta un niño católico de Primera Comunión? ¿Y un filósofo de la ciencia? 
- Dawkins no tiene ni idea de filosofía, y su famoso argumento contra Dios es un caso de libro de la falacia del hombre de paja (véase mi artículo "El espejismo de Dawkins", Stephen Hawking dijo que la filosofía ha muerto, e inmediatamente se puso a hacer filosofía, aunque él no se da cuenta de ello 

»A la pregunta: "¿quién hizo a Dios?"
 si la hace un niño de Primera Comunión, yo le respondería que esa pregunta está mal planteada, porque es al revés, Dios hizo todo lo demás. A Richard Dawkins le diría que su pregunta está mal planteada, porque Dios no es un objeto físico y por tanto no necesita una causa. 

»Es curioso, porque en el siglo XIX los ateos intentaron usar ese argumento para negar que el universo necesite una causa, diciendo que no es un objeto físico, pero renunciaron a él cuando Einstein describió el universo con una ecuación (lo que demuestra que sí es un objeto físico), porque ya no podían utilizarlo, y ahora se les olvida que su propio argumento se aplica perfectamente a Dios.

-¿Qué tiene que ver que el universo tenga un inicio en el tiempo -o no- con la enseñanza cristiana de que Dios creó el universo de la nada? 
¿Podían filósofos antiguos como san Agustín tener alguna relevancia en preguntas así? 
-Por supuesto que sí. San Agustín distinguió dos formas distintas de creación: 

»a) Creatio ex nihilo (creación a partir de la nada), sin especificar cuándo. Esta forma sería compatible con un universo sin principio ni fin.

»b) Creatio originans (creación a partir de un origen), que habría tenido lugar en un momento inicial.

»Santo Tomás de Aquino afirmó que la primera es necesaria, pero la segunda es indecidible (o sea, que nunca podremos demostrar si hubo un instante inicial o no). 

»Esto es curioso, porque Stephen Hawking cree que, negando la existencia del tiempo cero, ya no necesita a Dios. Otra muestra de que, en filosofía, no sabe por dónde se anda. 

»La cosmología actual pareció durante algún tiempo forzar a reconocer que hubo un tiempo cero. Eso puso de los nervios a los ateos, que buscaron desesperadamente salidas a esa situación, pues creían que les forzaría a aceptar la existencia de Dios. Por eso han surgido todas esas teorías de gravedad cuántica y sobre los multiversos, que en realidad son ejercicios metafísicos más que teorías científicas, pues no pueden contrastarse experimentalmente. 

»Es irónico que, en realidad, la filosofía cristiana hubiera llegado mucho antes a la conclusión de que el tiempo cero no es esencial para la creación.



-¿Por qué hay ateos que parecen tan entusiasmados con la hipótesis de que hay muchos universos, como si eso no requiriese un Creador de universos? 
-Porque confunden la nada con el vacío. Creen que si pueden llegar a la conclusión de que el universo "salió por sí solo de la nada" como una fluctuación cuántica de amplitud de energía gigantesca, ya no necesitarían a Dios. 

»Pero la nada no es el vacío. La nada no existe, como demostró Parménides hace más de 2500 años (otra muestra de la ignorancia de los científicos ateos en filosofía). El vacío es muy distinto, tiene propiedades como la existencia, tiempo, espacio, energía... Si se llegara a la conclusión de que el universo salió del vacío (lo que está muy lejos de estar comprobado), no les serviría de nada, porque inmediatamente surgiría la pregunta: "¿Y de dónde salió el vacío?" Porque, igual que el universo, el vacío es un objeto físico y necesita una causa.

-En una encuesta en los años 90 en la Academia Nacional de Ciencias de EEUU sólo un 7% se declaraba creyente en "un Dios a quien se puede rezar esperando recibir respuesta". Pero en un estudio de 2009 de Pew Forum con 2.500 científicos de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias un 33% dice creer en un Dios personal y un 18% cree en "un espíritu universal o un poder superior". ¿Cómo se explica esta diferencia? ¿Cuál representa la estadística real de hombres de ciencia convencidos de que hay un Dios personal y que eso es razonable y lógico?
-La diferencia se debe a que la Academia Nacional de Ciencias es un cuerpo muy reducido que se autoalimenta. Obviamente se está produciendo un fenómeno de selección de sus miembros (entre ateos), que podría ser incluso inconsciente.

»De todos modos, es probable que en Europa, que está más descristianizada que los Estados Unidos, si se hiciera una encuesta como esta, el ateísmo obtendría mejores resultados (en la de la AAAS, que usted menciona, sólo alcanzó el 17%).

- ¿Qué aconseja a un joven cristiano de instituto o de universidad, que se plantea -porque lo ha leído o le han dicho- que la ciencia no deja espacio o hace innecesaria la "hipótesis Dios"?
- Que no se lo crea. Que piense por sí mismo, que investigue, que lea u oiga a las dos partes del debate, y que saque sus propias conclusiones. 

»Dicen que el libro de Richard Dawkins, "El espejismo de Dios", ha producido ya varias conversiones. Al ver que los defensores del ateísmo utilizan unos argumentos tan ridículos, hay lectores que llegan a la conclusión de que quizá la postura religiosa sea, después de todo, la verdadera.