sábado, 30 de junio de 2018

Son arrogantes los científicos



La arrogancia es la cualidad de ser arrogante que a su vez se define como ser altanero y soberbio. [tener o mostrar la actitud  de creer ser mejores, más inteligentes o más importantes que otros].
la arrogancia no es un defecto de los científicos, que lo que ocurre es que están más preparados, cuando se habla de ciencia, han estudiado más y, por tanto, consideran que saben más que aquel que no ha estudiado ciencia o un determinado tema.
 Es evidente que un físico, un químico, un biólogo o un geólogo van a saber más de cualquiera de esas disciplinas que yo, pero si me quejo de su arrogancia, no estoy refiriéndome a sus conocimientos sino a la manera en la que me trata precisamente por saber más que yo (sobre un determinado tema).
¿Estoy diciendo que los científicos son arrogantes? Creo que muchas veces no son conscientes de que  su manera de explicar las cosas o dirigirse a un público que no sabe lo mismo que ellos no es correcta
–Sé que sabes más que yo, pero no hace falta que me hables como si yo fuera estúpida.–Tienes razón, lo siento.
Cuando se acusa al científico de arrogancia no se le acusa por lo que sabe sino por cómo lo expresa. Utilizan también el argumento de “los científicos estudiamos muchísimo, empleamos muchos años y nuestros estudios son durísimos” y por tanto somos más listos.
En resumen, no hay arrogancia en que un experto cualificado piense que sobre su área de experiencia sabe más que quien no tiene formación en ese área, ni hay arrogancia en pensar que miles de estudios cuidadosos producen resultados fiables.
Efectivamente no hay nada arrogante en esto, lo que es arrogante es la manera de expresar ese conocimiento.

¿Son los científicos cerrados de mente?
En este punto digo,  No.
Los científicos están abiertos a nuevas ideas porque de hecho es esa búsqueda de nuevas ideas, enfoques, hipótesis y conceptos lo que ha hecho avanzar la ciencia y el conocimiento en general. Los científicos no se cierran a nuevas ideas pero eso no quiere decir que cualquier idea sea susceptible de ser valorada. Si lo que se propone es una estupidez sin el menor valor científico, sin posibilidad de ser contrastada, y está basado únicamente en falsedades, la ciencia lo rechaza. Y hace bien.
Pero ¿qué pasa cuando lo que le propones a un científico no es algo referente a su especialidad académica sino a la manera en la que tiene de divulgarla? ¿Siguen siendo abiertos de mente? ¿Están dispuestos a aceptar la opinión de un tercero que les argumenta que su manera de escribir un post, dar una charla o hacer un podcast podría mejorarse?
Pues regular. Muchos científicos, no todos y cada vez menos, pero muchos, cuando se enfrentan a críticas sobre su manera de divulgar recurren a sus conocimientos científicos.
–Creo que tu post/programa de televisión/charla/artículo es mejorable y falla en esto, esto y esto.
–Yo sé más de ciencia que tú.
–Lo sé, pero no estoy hablando de lo que cuentas sino de cómo lo cuentas.
Haber estudiado muchos años, tener una carrera universitaria, un doctorado y una experiencia laboral extensa no es algo que otorgue a los científicos (ni a nadie) sabiduría absoluta en todos los campos. Tener un conocimiento amplio y profundo sobre ciencia no significa saber de todo y es aquí donde los científicos a veces pecan de cerrazón. Si un profesional de otra disciplina realiza una crítica, es posible que tenga razón. Y quizás convendría valorar esa opinión profesional aunque no venga avalada por un centenar de estudios científicos sino por una dilatada trayectoria profesional en un campo desconocido para el científico.
la ciencia proyecta a veces  una imagen de arrogancia y desprecio hacia el resto de las actividades profesionales. porque dicen que les lleva mucha inteligencia sus labores  pero ¿Los abogados no son gente ocupada? ¿Los economistas? ¿Los fotógrafos? ¿Los editores? Los blogueros sobre moda, alimentación, libros, escritura, cine, televisión o cualquier otro tema
Los científicos no son ni mejores ni peores que el resto de los profesionales y hay el mismo número de arrogantes, maleducados y desdeñosos entre sus filas que en cualquier otro campo profesional. Eso no quiere decir que, de vez en cuando, no convengan realizar un mínimo de autocrítica  ¿Es mi forma de expresarme la mejor manera de que la gente se acerque a lo que quiero contarles y necesitan saber?

miércoles, 27 de junio de 2018

que es un divulgador de ciencia




La divulgación de la ciencia, pretende hacer más universal el conocimiento, es decir, intenta que el físico relativista sea capaz de entender cómo se pone en funcionamiento un microscopio electrónico pero también que tenga conocimientos elementales de biología, química, ingeniería, electrónica, medicina, economía, historia, filosofía, etcétera, y que esté al tanto de los últimos avances de otras disciplinas. Resumiendo, un buen divulgador de la ciencia debe tener conocimientos elementales de muchas áreas de la ciencia y ser capaz de transmitirlos a públicos muy diversos. Por otro lado, quienes se acercan a la divulgación de la ciencia deben tener una necesidad de conocimiento, de entender cada vez mejor el mundo que nos rodea.

Existen muchos investigadores que además de aportar su granito de arena para que la ciencia avance, se preocupan, por una parte, de que los no especialistas conozcan lo que hacen, y, por otra, de llevar sus conocimientos a sectores más amplios de la población.

Un buen trabajo de divulgación puede motivar al público a comprender más un tema por varios caminos. Uno de ellos puede ser la diversión, la analogía, la historia o cualquier otro recurso. La falta de comprensión y la dificultad también pueden servir de motivación para adentrarse al conocimiento de la ciencia.


La creatividad

Una característica importante de la divulgación es la de recrear el conocimiento científico a partir de la creatividad, conocimientos e imaginación propios del divulgador. En este sentido, la divulgación es una tarea artística en la que se combinan la sencillez, la diversión, la estructura, la riqueza y el uso del lenguaje, la motivación, el desarrollo del conocimiento científico, la capacidad para transmitir la belleza de un resultado, las características del pensamiento científico, la presentación, la capacidad para dirigirse a un público determinado, las imágenes y la síntesis visuales, la reiteración, las analogías y el contexto, todas ellas características que debe desarrollar un buen equipo de divulgación de la ciencia.
Por ello, la divulgación no puede resumirse como una mera traducción o interpretación de la ciencia.


 ¿Quiénes hacen divulgación?

Hoy puede decirse que la divulgación de la ciencia la realiza un grupo interdisciplinario. periodistas e investigadores en conjunto, además de diseñadores, fotógrafos, educadores, historiadores, filósofos, etcétera.




Viaje hacia la Creación por Hugh Ross - Origen del Universo | Documental...

viernes, 15 de junio de 2018

Según el científico Roger Penrose, san Agustín tuvo una «intuición genial» acerca de la relación espacio-tiempo, adelantándose 1500 años a Albert Einsteiny a la teoría de la relatividad cuando Agustín afirma que el universo no nació en el tiempo, sino con el tiempo, que el tiempo y el universo surgieron a la vez. Esta afirmación de Agustín también es rescatada por el colega de Penrose, Paul Davies.


lunes, 11 de junio de 2018

vida en un universo sin la fuerza débil



Los universos sin fuerza débil aún podrían tener estrellas y vida

Existen cuatro interacciones fundamentales: la gravitatoria, la electromagnética y las dos nucleares: la fuerte y la débil.

La primera es responsable de que existan los planetas, estrellas y galaxias, por ejemplo; la segunda de que la luz del Sol llegue hasta nosotros; la tercera explica que existan los núcleos atómicos.

Actualmente, la gran mayoría de los físicos y cosmólogos creen que nuestro universo se originó en un acontecimiento singular conocido como Big Bang.


Cuando se generaron los protones, las partículas con carga positiva que constituyen, junto a los neutrones, los núcleos atómicos de todos los elementos que conocemos, la cuarta de las fuerzas fundamentales aludida en el párrafo anterior, fue la responsable de que grupos de cuatro protones se fusionasen para dar lugar a núcleos de helio-4 (formados por dos protones y dos neutrones, de ahí el 4, que indica el número másico).

De hecho este es el proceso mediante el que nuestra estrella madre, el Sol, produce la energía que nos llega en forma de luz y calor a la Tierra.

Resulta muy difícil imaginar un universo en el que no estuvieran presentes las cuatro fuerzas fundamentales anteriores, especialmente las tres primeras. Sin embargo, parece ser que la cuarta de ellas, la fuerza nuclear débil, no es tan restrictiva como pudiera pensarse.

Al menos esto es lo que han demostrado los físicos Alejandro Jenkins y Gilad Pérez, quienes han llevado a cabo una serie de simulaciones con ordenador en las que analizan la posibilidad de la existencia de universos capaces de albergar vida en ausencia de la interacción nuclear débil. Y han llegado a unas conclusiones, cuando menos, inesperadas.

Jenkins y Pérez estimaron que si modificaban ligeramente la proporción entre la cantidad de materia y antimateria del universo podría ser posible que se generasen cantidades suficientes de deuterio (un isótopo del hidrógeno cuyo núcleo atómico está formado por un protón y un neutrón) como para que se fusionasen con otros protones (núcleos de hidrógeno ordinario) y diesen lugar a núcleos de helio-3 (con dos protones y un neutrón).


Esto tendría como consecuencia la formación de estrellas ligeramente distintas a las que conocemos en nuestro universo, en el que la fuerza nuclear débil es una de las cuatro interacciones fundamentales. Dichas estrellas poseerían tamaños relativamente menores y, por lo tanto, sus temperaturas serían también inferiores, acortando su existencia hasta los 7.000 millones de años en promedio.

Asimismo, debido a las menores temperaturas, los hipotéticos planetas que se encontrasen en estos sistemas estelares deberían orbitar en zonas habitables hasta seis veces más próximas que la del Sol.


La química de la vida en estos universos no presentaría excesivas diferencias con la que conocemos en la Tierra. Eso sí, la nueva tabla periódica de los elementos finalizaría prácticamente en el hierro.

Los elementos pesados como el uranio o el torio no existirían, ya que al haber disponibles tan pocos neutrones (recordad que no existe fuerza nuclear débil) dichos elementos pesados, que en nuestro universo se producen principalmente en las explosiones de supernovas causadas por el colapso gravitatorio en las etapas finales de la evolución estelar, requerirían de otros mecanismos diferentes.

La ausencia de uranio y torio imposibilitaría otros dos fenómenos característicos de algunos planetas del sistema solar: la tectónica de placas y la actividad volcánica.

Otras posibilidades distintas que manejaron los investigadores en las simulaciones tuvieron que ver con la modificación de las masas de los quarks que constituyen los protones y neutrones.

Descubrieron, de esta manera, que en el caso de que el neutrón fuese tan sólo un 2% más pesado que el protón (en nuestro universo el neutrón es solamente un 0,1% más pesado que el protón) no existirían ni carbono ni oxígeno estables, aunque sí podrían existir tanto deuterio como tritio (el isótopo del hidrógeno cuyo núcleo se compone de un protón y dos neutrones).

Un cosmos alternativo podría prescindir de una de las fuerzas fundamentales, dicen los físicos

Que nos dice:  Manuel Alfonseca 


¿PUEDE HABER VIDA SIN LA FUERZA DÉBIL?


http://www.aecomunicacioncientifica.org/puede-haber-vida-sin-la-fuerza-debil/



¿Cuál es mi objeción? Que si no hubiera fuerza débil no habría violación de la simetría CP ni doble desintegración beta y por tanto no habría habido diferencia entre el número de partículas de materia y de antimateria en el principio del cosmos. Toda la materia se habría desintegrado con la antimateria, y ese universo sin fuerza débil no habría contenido ni protones ni neutrones que pudieran formar estrellas y galaxias. Sin materia, no habría sido posible la vida.

¿Cómo es posible que un argumento tan simple no se les haya ocurrido, ni a los autores del artículo que comentamos, ni a los redactores de Science News que lo han divulgado? Que no se les ha ocurrido es evidente. Si no fuera así, habrían tratado de contrarrestarlo con algún argumento. Pero ni siquiera lo han mencionado.